jueves, 29 de noviembre de 2012

El estilo lounge en la decoración

El estilo lounge, una de las ultimas tendencias en decoración, proviene de los salones de té y hoteles de descanso ingleses. Su objetivo es la búsqueda del confort, creando para ello sensación de  tranquilidad y comodidad. 
Fuente: Living de estilo lounge. Imagen de Hülsta

Al lounge lo definen sus sofás grandes, los colores neutros en las paredes y las grandes pantallas o cuadros con figuras geométricas o imágenes abstractas. De esta forma, nos traslada al ambiente de los años 50-60. 


Los sofás cobrar una función muy importante en este estilo de decoración, ya que esta relacionado con la relajación y el descanso. Normalmente son sillas y sofás grandes, bajos, ergonómicos y anchos. Predominan los sofás y puff que invitan a recostarse, convirtiéndose en el elemento esencial del confort en la estancia. Las mesas que se usan suelen ser bajas, nunca suelen superar los 40 cm de alto. 

Fuente: Internet. 
Los colores que se emplean son de tonos neutros, blancos ante todo, aunque también pueden aparecer de forma más ocasional el negro y el marrón. 

Una de las cosas mas importantes a tener en cuenta es la iluminación. La luz ha de ser tenue, potenciando así la sensación de  relax. Por ello, las lámparas suelen de papel para difuminar la luz  y también se utilizan las velas. En las entradas de luz natural se emplean cortinas de colores neutros que limiten, sin impedir totalmente, la entrada de los rayos de sol. 

El lounge tiene una gran versatilidad y, por ello, es uno de los estilos más utilizados hoy en día en la hostelería (bares, terrazas, hoteles...), ya que nos da esa sensación de relax. 

No es un estilo para poner en todas las estancias de la casa, sino para un rincón o estancia destinada al descanso o los ratos de ocio con amigos. 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El estilo nordico y escandinavo en la decoración del hogar



Fuente: Estilo Nordico.
Antes de comenzar a hablar del estilo nórdico o escandinavo, debemos tener en cuenta que la arquitectura y el diseño del mismo está muy determinado por el clima y la ubicación en la que se encuentra. 

Nos encontramos ante un estilo muy limpio, elegante y funcional. Las habitaciones son amplias, con techos altos, luminosas y espaciosas y con grandes ventanas para darle mucha luz. Se caracteriza por usar muy pocos elementos decorativos y por combinar lo moderno con lo tradicional.

Fuente: Estilo Nordico
Los colores usados siempre son tonos suaves y claros, beige, pasteles y blancos principalmente, para dar más luminosidad y amplitud a las estancias. En este estilo el punto de color lo ponen las tapicerías y las alfombras en las que se utilizan  los rojos, morados y azules principalmente. Las cortinas suelen ir acompañadas de motivos florales o geométricos. 


Es un estilo limpio, por lo que no debemos recargar mucho las estancias con objetos decorativos. Los pocos cuadros que utilizamos deben tener temáticas que nos den tranquilidad (paisajes, flores...). Para las lámparas, jarrones o espejos se utilizan el vidrio y la cerámica. 
Fuente: Internet

En los muebles destaca la madera clara natural (el aya, por ejemplo) y los blancos. En ellos se combinan las líneas puras y rectas con sencillas curvas. 

Gracias a la combinación de todos estos elementos, se logra un ambiente muy acogedor y sereno que nos ofrece tranquilidad y armonía.

Objetos de Estilo Nordico

jueves, 20 de septiembre de 2012

Contradictions, ¿interiorismo masculino?


Escultura y logo  de la marca
Como ya os anunciamos, hubo una marca que nos sorprendió en Intergift por su apuesta diferenciada, atrevida, moderna y elegante: Contradictions. Esta empresa ubicada en La Font de la Figuera (Valencia), mostró un estilo muy definido, alejándose del resto de stands. 

A nuestro parecer, aunque en su espacio se podían apreciar cuatro ambientes, todos ellos tenían un nexo en común: el interiorismo enfocado más a un público masculino. Si bien es cierto que muchos de los elementos que encontramos en esta casa pueden emplearse sin problemas en decoraciones familiares, encontramos por lo general características muy del gusto del hombre como son las líneas puras, elementos metálicos, tonos oscuros, decoración sobria, la madera o las tapicerías en tela vaquera.

Ambiente casual en el que se aprecian
los sillones tapizados con tela vaquera
Las líneas de su mobiliario eran, en general, sobrias y puras; elegantes y sin estar recargadas, ofreciendo a las estancias orden y limpieza.

El primer ambiente que encontramos nada más entrar fue el de un salón-comedor. Llamaba la atención el color oscuro con tonos morados de la mayoría de los muebles, además de una mesa cuadrada blanca baja, robusta y grande, con patas metálicas.  Entre los elementos decorativos encontramos toques étnicos como las cornamentas de diferentes animales.

Muebles de salón en tonos oscuros
El resto de los ambientes nos ofrecieron una decoración más informal, con toques casual y pop-rock muy marcados. Sofás tapizados con telas vaqueras o con patchwork, mesas de trabajo de  madera amplias y con ruedas, estanterías de madera gastada... 

Fue muy importante la presencia de fotografías en blanco y negro de actores de Hollywood como Jack Nicholson, entre otros. Estas imágenes las encontramos acompañando tanto a la decoración elegante del salón como en los ambientes más informales.

Orejero de dos plazas
con respaldo alto
Cama tapizada en patchwork
Fuente: Internet
Otra de las ideas originales que aportó Contradictions fue un sofá orejero de respaldo alto y dos plazas tapizado en color oscuro y con los nombres de grandes ciudades del mundo como Nueva York o París.





jueves, 6 de septiembre de 2012

El salón Feng Shui

El Feng Shui considera el salón como un lugar público, de encuentro y socialización, ya que en él se reúnen tanto la propia familia como las visitas que acceden a nuestro hogar. El salón es, por tanto, la contraposición al dormitorio, que sería según esta doctrina la estancia más privada de nuestra casa.

Para esta doctrina asiática, nuestra sala es el lugar más importante de un hogar y subraya que es precisamente en esta estancia donde más y mejor debe fluir el Chi o fuerza vital. La doctrina recomienda, por tanto, colocar el salón lo más cerca posible de la puerta de entrada a nuestra casa y ponerla, además, al mismo nivel del suelo para facilitar, entre otras cosas, que los visitantes accedan a él. Asimismo, su orientación debe ser Sur en caso de que nos sea posible.

A la hora de elegir la decoración, debemos tener en cuenta que los elementos que influyen en el salón son la tierra y la madera por lo que deberemos usar principalmente colores acordes a estos dos elementos (amarillo, marrón, beige) aunque también podemos utilizar otros tonos como los rojos por ejemplo. 


Fuente: Internet
Para iluminarla nos decantarnos por una luz suave que esté dirigida hacia el techo. De esta forma lograremos crear una atmósfera relajada que invite al descanso y la tranquilidad tanto a habitantes como invitados.

En cuanto al mobiliario, estos han de imitar la forma del Pakua, es decir, deberán estar colocados formando una figura cerrada y evitando los ángulos rectos además de evitar colocarlos delante de la puerta. De esta forma evitaremos obstáculos al Chi y este fluirá sin problemas. Para el Feng Shui el sofá es el elemento más importante y recomienda que su estructura sea de madera y que su tapizado sea en telas nobles como la lana o el algodón. Su mejor ubicación es apoyado en una pared que nos permita ver todo el salón. Sobre todo, deberemos evitar colocar el sofá dando la espalda a la puerta para que no influya negativamente en la relación con los invitados.


Fuente: Internet
La mesa no debe estar en el centro del salón ni tampoco colocada entre la ventana y la puerta de entrada. Ésta ha de ser de una sola pieza, grande si es de comedor, y de color claro. Las sillas han de estar tapizadas con telas naturales al igual que el sofá o las cortinas.


Sobre la televisión, el electrodoméstico por excelencia en el salón, ha de estar colocado en un rincón del salón o en un armario que nos permita ocultarlo de la vista cuando no esté en uso ya que según esta doctrina es un elemento negativo.

Por último, conviene recordar que el orden y la comodidad son esenciales para que el Chi fluya sin obstáculos y tanto los habitantes como los invitados a la casa se sientan en un ambiente distendido. De la misma forma, los muebles deberán ser accesibles y permitir su uso con facilidad además de habitar la estancia con libertad. Si utilizamos muebles incómodos o demasiado grandes nos impedirán utilizar el espacio con comodidad, por lo que conviene evitarlos.

lunes, 3 de septiembre de 2012

El Feng Shui en el color de nuestra pared

Fuente: Internet

La doctrina del Feng Shui es aplicable a la totalidad de nuestro hogar. Hasta ahora hemos analizado la decoración de varios lugares así como la ubicación de algunas de nuestras estancias. Cada habitación tiene sus elementos característicos, pero hay algo común a todos ellos, la pared y los colores que se emplean en cada una.

A la hora de pintar las paredes, esta doctrina asiática emplea un gráfico, llamado Pa Kua o Bagua, que asocia los diferentes colores a diversas características de nuestra vida y a los elementos que podemos encontrar en la tierra. El gráfico Pa Kua ejerce una poderosa influencia en creencias milenarias chinas y el Feng Shui no es ajeno a ello. Como podemos ver en la imagen que acompaña a estas líneas, cada color se asocia a diferentes características. Así, encontramos que hacen referencia a un punto cardinal (Norte, Sur...), a elementos de la tierra (fuego, agua...) e incluso a factores que nos afectan (fama y reputación, conocimiento...).

Cada color ejerce su influencia en el Chi o flujo de energía, el punto clave de la filosofía Feng Shui. El objetivo es mantener un equilibrio en nuestra casa y, para ello, deberemos tratar de mantener todos los elementos de la tierra en su debida medida. Ya sea con elementos decorativos o empleándolos en el color de las paredes como es el caso que nos afecta.

En nuestra habitación, por ejemplo, deberemos evitar elementos como el fuego ya que buscamos el descanso, por lo que en las paredes no emplearemos el rojo. En su lugar, nos decantaremos por colores pasteles suaves que aporten descanso y tranquilidad. Combinar los tonos verdes y amarillos suaves, que son los que hacen referencia a la familia, pueden ser una buena opción. El amarillo o el beige también son adecuados.

En cuanto al salón, los colores que nos aporten energía son los más apropiados. Así, un rojo no muy fuerte, el blanco y el oro o el verde, son los más indicados según el Feng Shui.

El cuarto de baño, al ser un lugar en el que el elemento agua está muy presente, se tratará de seguir este elemento y utilizar el color asociado al mismo, es decir, el azul. Además de los tonos azulados, también podemos emplear el verde, teniendo en cuenta en ambos casos que deben ser tonos suaves. También podemos usar un rojo suave u otros tonos pasteles que aporten luz a la estancia.

Por último, tenemos la cocina. En este lugar de nuestra casa hay dos elementos muy presentes: el fuego y el agua, por lo que deberemos usar con cuidado los colores asociados a los mismos para no sobrecargar la estancia. Así, lo más recomendable es evitar emplear los rojos y azules en las paredes, si acaso se podrán emplear en diferentes elementos como los armarios, pomos... siempre en su justa medida. Los más aconsejables en los muros de la cocina son los tonos asociados al elemento tierra como el amarillo, el beige o el verde. También es adecuado el blanco, ya que nos da sensación de tranquilidad y amplitud además de potenciar la luz natural.

Fuente: Internet.

jueves, 30 de agosto de 2012

Baños Feng Shui


Para la doctrina del Feng Shui, el agua es el símbolo del dinero y es en el baño donde este elemento es más abundante. Además, la ubicación de nuestro váter así como los elementos de que se compone afectan también al flujo de energía o Chi de nuestra casa. De ahí que el cuarto de baño sea un elemento muy importante en la decoración Feng Shui.


Fuente: Internet
Si en la obra de nuestra casa tenemos oportunidad de elegir el lugar que ocupará el baño sobre el plano, deberemos colocarlo lo más cerca posible del centro de la misma, ya que es la zona conocida como el sector de la prosperidad. Si lo tenemos colocado en esta zona de la casa, el color más apropiado para pintarlo es el rojo, ya que este tono asociado al fuego nos ayudará a incrementar nuestros ingresos.

A la hora de reformar el cuarto de baño, deberemos intentar colocar el sanitario en un lugar en el que quede oculto a la vista desde la entrada. De esta forma, el efecto negativo que tiene el desagüe sobre el flujo de energía se verá reducido. Del mismo modo, se deberá echar de la cisterna con la tapa del WC cerrada e incluso mantenerla cerrada siempre que nos sea posible.

Deberemos evitar también las fugas de agua, ya que ellas nos hacen perder el Chi y nos perjudican en nuestras finanzas.

Fuente: Internet
El baño deberá ser, según la doctrina Feng Shui, un lugar relajante, por lo que se recomienda no recargarlo con adornos y utilizar muebles con líneas limpias. Los espejos tienen un efecto positivo a la hora de canalizar el Chi, por lo que se pueden emplear más de uno en el baño, además ello potenciará la iluminación natural que ha de ser la luz más importante.


Además de mantener bien iluminado el cuarto de baño, es importante también que esté limpio y tenga una adecuada ventilación.

El color ha emplear, tanto en las paredes como en los muebles e incluso en las toallas ha de ser de tono suave. Al ser el azul el más relacionado con el agua, es recomendable usarlo. También se pueden emplear los grises claros o tonos crema.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Dormitorios Feng Shui

El Feng Shui se puede aplicar en toda la casa, pero en cada estancia posee diferentes particularidades. En esta ocasión nos centraremos en las características del dormitorio. Según las reglas de esta doctrina, en nuestra habitación debemos dar protagonismo al Ying, es decir la fuerza femenina o pasiva.
Fuente: casa jardín internet.

Lo primero en lo que deberemos centrar nuestra atención es en el color de las paredes que, al ser un lugar en el que debemos relajarnos y descansar, el Feng Shui nos recomienda sean de colores pasteles suaves. 

Deberemos otorgar importancia al color del resto de elementos presentes en nuestro dormitorio, así, las sábanas, mantas, fundas y almohadas habrán de ser también de tonos pastel y las alfombras deberán ser de colores claros para poder combinarlas con los demás elementos que existan en la habitación. Por contra, tendremos que evitar los colores fuertes como el amarillo o el rojo, ya que alteran el organismo y no permiten el descanso.

La orientación de nuestra cama también es fundamental. Deberemos colocarla de tal forma que nuestra cabeza o pies no miren hacia la puerta, aunque al mismo tiempo tendremos que poder verla. En la medida lo posible, el cabecero deberá estar orientado al Norte o al Este, evitando que esté debajo de la ventana -en caso de que quede debajo de la ventana, deberemos tapar la ventana con una cortina opaca para que la luz no nos moleste-. Tendremos cuidado de no colgar nada sobre la cama y evitaremos colocar objetos debajo de la misma.


Fuente:estiloydeco, internet
A la hora de decorarla tendremos que tener en cuenta los siguientes aspectos. Deberemos eliminar las luces fuertes y en su lugar emplearemos una iluminación tenue para transmitir sensación de tranquilidad y sosiego. No colocaremos dos espejos uno enfrente del otro, ya que crean una energía negativa entre ambos y tampoco colocaremos adornos (cuadros, objetos, acuarios...) relacionados con el agua, ya que el agua -según el Feng Shui- agrava los problemas respiratorios como el asma o las alergias. 


El dormitorio habrá de usarse tan solo para dormir o hacer el amor. En el mismo habrán de evitarse los electrodomésticos (minicadena, TV, PC...) y los objetos para hacer ejercicio ya que ambos tienen energía activa y no permiten el descanso. Del mismo modo, habrá de retirar de la habitación cualquier elemento relacionado con nuestro trabajo (apuntes, ordenador, libros técnicos...) ya que también interferirán en nuestro sueño.

Al ser el orden esencial en la decoración Feng Shui, nuestro dormitorio deberá estar lo más recogido y limpio posible, manteniéndose siempre bien ventilado y en una temperatura constante que no sea ni demasiado fría ni demasiado caliente.


jueves, 26 de julio de 2012

Introducción al Feng Shui

El Feng Shui es una disciplina china que trata de aplicar la filosofía taoísta para mejorar la calidad de vida. Esta disciplina influye enormemente en el estilo de decoración que se ha llamado, precisamente, Feng Shui.

Cuadro del significado de los colores. Fuente: Internet.
Este estilo oriental es, al fin y al cabo, una guía para analizar y corregir las energías que atraviesan nuestro hogar. Su objetivo es que el chi o aliento vital fluya sin obstáculos por nuestra casa, además de contrarrestar o eliminar el chi negativo. Para ello, modifica tanto la colocación de los muebles como la propia decoración en su conjunto.


Son cinco los elementos en los que se basa el Feng Shui: agua, madera, fuego, tierra y metal. Basándose en estos elementos, emplea los colores y formas asociados con ellos para fomentar la protección, el equilibrio y el movimiento, siempre atendiendo a las necesidades del dueño del hogar. 

Los elementos. Fuente: Internet
Para el Feng Shui todo está conectado y, por ello, el entorno en el que vivimos nos afecta tanto físicamente como mentalmente. Ésta disciplina nos enseña así a ser conscientes de lo que nos rodea y a cuidar de nuestro hogar para poder ser conscientes de nuestras vidas y poder cuidar de ellas de la misma forma.




Los expertos en decoración Feng Shui nos indican que los resultados de este estilo decorativo pueden variar. Los cambios positivos que hayamos realizado pueden tener una influencia inmediata o tardar varios meses en hacerse efectivos y subrayan que aunque pueda mejorar nuestra calidad de vida, no es la panacea; porque además de la decoración existen muchos otros factores que alteran nuestro cuerpo y nuestra mente como la actitud ante la vida, la personalidad, la astrología... 





Pero si mantenemos una mentalidad abierta, explican, y nos deshacemos de actitudes de resistencia por temor a lo desconocido, los resultados de ésta disciplina serán mayores. Y es que el factor primordial en el Feng Shui es la propia persona. 


miércoles, 18 de julio de 2012

Estilo romantico


El estilo romántico busca, sobre todo, crear un clima cálido, confortable, apacible y acogedor en nuestro hogar. Para ello se inspira en el pasado, aunque con un ligero toque actual gracias a los estampados y complementos contemporáneos.

El romanticismo en la decoración emplea, sobre todo, tonos claros que combina con flores, rayas y colores neutros. Todo ello lo podemos encontrar tanto en las paredes como en los tapizados de los sillones, las cortinas...


Las telas que se emplean también son muy diversas, encontrándonos desde la seda hasta el algodón.

El estilo romántico se basa en la elegancia en todos sus aspectos, de ahí que se cuiden los detalles en los muebles, paredes y objetos decorativos. Asimismo, las molduras son delicadas y prominentes, los zócalos son anchos y las cortinas suelen estar ribeteadas.

El romanticismo no pasa de moda y periódicamente, además, vuelve con fuerza como lo está haciendo en la actualidad.

Los colores románticos

Podemos aplicar gran variedad de tonos para crear un ambiente romántico, aunque sin olvidarnos que debe ir en consonancia con los objetos decorativos que vamos a emplear. Los más empleados son el blanco, el beige, el marfil o el rosa claro, aunque cualquier tono pastel también es recomendable. En resumen, colores cálidos y tonos neutros. 



Además de pintar, existe la opción de utilizar papel pintado, preferiblemente con estampados floreados. Y si la presencia de la madera es importante, caso de vigas o columnas por ejemplo, ésta debe ser lo más clara posible o aparecer pintadas en tonos neutros y cálidos.

El romanticismo de los complementos


   

Los complementos cobran gran importancia en el estilo romántico. Un claro ejemplo son los dormitorios, en los que se utilizan los doseles en las camas o incluso se recubre alguna de las paredes con tela. A la hora de decorar tu salón emplea velas y flores que ayuden a reforzar el ambiente romántico en tus cenas.

A la hora de iluminar tu hogar, emplea una iluminación suave y semidifusa mediante las lámparas y apliques.

No te olvides tampoco de adquirir objetos decorativos de porcelana y de emplear la tela en abundancia en elementos como los cojines, cortinas o las pantallas de las lámparas.


sábado, 14 de julio de 2012

Trucos para elegir el mejor color para tu pared

Antes de elegir el color de las paredes de nuestro hogar deberemos fijarnos en tres aspectos importantes: los colores del ambiente, la orientación de la vivienda y la luz natural que entra a nuestras estancias.

Carta de colores PANT.
Empecemos por la última, que además es la más importante, la luz natural. Dependiendo de la cantidad de luz que entre en cada estancia, optaremos por una gama de colores más clara o más oscura. Cuanto mayor sea el caudal de luz natural, más podremos jugar con colores vivos y fuertes.


La orientación de la vivienda, aunque pueda parecer que no es importante a la hora de elegir el color que le vamos a dar a nuestra estancia, es otro punto a tener en cuenta, ya que nos puede limitar a la hora de elegir los colores. Si nuestro hogar está orientado hacia el Sur, podremos utilizar colores más atrevidos como los azules, verdes, morados... Pero si la orientación es Norte, los colores más apropiados serán los beige, marrones, tierras, blancos rotos... La orientación de nuestro hogar tiene una relación directa con la luz natural, ya que el sol siempre gira de la misma manera y la luz que él nos da entrará más o menos dependiendo de la orientación.

En este caso se ha realizado con dos colores morado y verde pistacho
alternándolos en diferentes paredes.

El tamaño de las estancias también influye a la hora de elegir los colores. En los ambientes amplios como el salón se pueden usar tonos oscuros como los de tierra o rojizos, ya que estos colores dan calidez a la estancia y resultan más acogedores. Pero para ello el salón ha de ser grande y tener mucha luz, tanto artificial como natural, puesto que los colores oscuros reducen el tamaño de la estancia. Antes de utilizar un color oscuro deberemos cerciorarnos de que es el más apropiado ya que, una vez aplicado, si queremos utilizar uno más claro, nos veremos obligados a utilizar varias capas para poder tapar el primero que dimos.

A la hora de pintar un dormitorio, el tono más apropiado es el pastel. El color más de moda hoy en día es el azul en sus diferentes gamas. Al ser un color que se asocia con la inmensidad del mar, produce una sensación de relax que combina muy bien con una estancia que se emplea para descansar. También se suele utilizar el blanco porque da sensación de tranquilidad y cede el protagonismo a la decoración al destacar los muebles, cortinas y detalles. Ambos tonos son ideales en estancias oscuras porque le otorgan amplitud y pureza.

En el caso de los cuartos de baño, al igual que en el resto de la casa, deberemos tener en cuenta nuestros gustos y el estilo decorativo que vamos a emplear antes de elegir un color. El color más utilizado es el blanco puro porque ofrece sensación de pureza y limpieza. Es muy apropiado en baños pequeños y con poca luz natural porque agranda visualmente la estancia. De ahí que mucha gente se decante por él para los azulejos, lavabo... Otra de las ventajas del color blanco es que combina muy bien con cualquier color.
Imagen antes de repintar
Imagen después de repintar

Si queremos emplear algún tono algo más original, podemos comenzar por unos tonos neutros porque son fáciles de combinar y quedan muy bien en cualquier estilo decorativo. Pero si preferimos que el espacio nos aporte frescura y vitalidad, lo mejor es emplear el color verde. Es un tono muy relacionado con la naturaleza y por ello nos ofrece una sensación de relax y frescura. Además, es muy fácil de integrar y se puede emplear tanto en los azulejos como en los diferentes ornamentos y accesorios o en los elementos sanitarios como la ducha.

Ahora bien, si nuestro estilo es rompedor y queremos un baño llamativo, lo mejor es pintar la pared opuesta a la entrada de un color fuerte y equilibrarlo con un tono algo más neutral en las paredes adyacentes. Para darle aún más vitalidad, podemos utilizar objetos con colores fuertes como las toallas, telas o colgadores.

Cuando vamos a pintar la cocina, debemos tener en cuenta que es una estancia especial porque en ella se impregnan multitud de olores, hay humo y además es una parte de nuestro hogar que se ensucia con facilidad. 

Se han puesto de moda los colores fuertes y muy personales, tanto en las paredes como en los muebles. Se emplean bastante los tonos cítricos que, al combinarlos en diferentes planos, ofrecen sensación de profundidad. Si queremos otorgarle personalidad a nuestra cocina, podemos emplear un verde llamativo y un rosa vivo en las paredes y un naranja mango en los muebles. Pero si lo que queremos es darle más claridad, es mejor usar tonos pastel como los lavandas, ocres o rosas más pálidos que, además, ofrecen sensación de frescura. 

Color original que da oscuridad a la estancia
Al repintar la puerta, ésta cobra vitalidad


Al ser el blanco un color que da un toque de limpieza y pureza, algo muy adecuado para las cocinas, es importante que los tonos que utilicemos tengan una buena base de blanco. Conviene recordar que el blanco también nos ofrece amplitud, por lo que al usarlo la cocina se verá más amplia y luminosa.





jueves, 12 de julio de 2012

Decorar con la técnica del Patchwork

Si quieres darle más vida y color a las habitaciones, un buen truco es usar la técnica del patchwork. Este método es muy útil tanto en muebles, como en las paredes o en los textiles, por lo que podrás combinarlo a tu gusto.

Así como estamos acostumbrados al uso del patchwork en la ropa, complementos o las mantas, se nos hace más complicado imaginarlo en muebles o paredes. No te preocupes, ya que es tan sencillo como aplicar la misma técnica solo que en un elemento diferente. 

Sofá realizado con Patchwork.
Podemos utilizar, por ejemplo, trozos de papel pintado de diversos tamaños, texturas, estampados y/o colores para tapizar la superficie tanto de una pared como de un mueble, realizando este tapizado de forma regular o irregular. Con esta técnica a la vez que decoramos reciclamos. Ya que se pueden usar muestrarios de papel de pared o de telas.

Cómo aplicar el patchwork a las paredes

Es como si realizáramos un collage en nuestra pared. Aunque parezca complicado, nada más lejos de la realidad. Tan solo necesitarás diversos papeles pintados que deberás cortar a tu gusto, ya sea del mismo tamaño o de diferentes tamaños. Una opción ideal es hacerte con un catálogo de papeles pintados de los que tienen las casas de decoración, ya que las muestras serán del mismo tamaño y, además, suelen venir repetidas, ofreciéndote la opción de crear un patrón propio. También puedes dirigirte a tiendas de decoración, puesto que en ellas puede que haya retazos o sobrantes de papel pintado que nos pueden ser muy útiles.

Tenemos que tener cuidado con mezclar sin sentido los diferentes papeles. Un sencillo truco para evitarlo es utilizar una combinación de colores adecuados, no más de dos o tres, y decantarnos solo por jugar con el tamaño y los estampados de los mismos.


Aplicarlo en los muebles

Mesilla realizada con papel de periódico y papel pintado.
Aunque podemos utilizar esta técnica donde queramos, un buen lugar para aplicarla es en los tapizados de los sillones o las sillas. Para destacar estos muebles, lo mejor es colocarlos en lugares que estén pintados o decorados con color claro, ya que de esta forma el centro de atención será el colorido del mueble que tengamos decorado con la técnica del patchwork. 

Sillón y puff realizados con telas de diferentes
colores y estampados.


A la hora de aplicarlo en muebles como las mesillas, mesas o cómodas, deberemos usar papeles de diferentes formas y colores. Podemos utilizar desde papel de periódico hasta trozos de papeles pintados, todo aquello que nos guste y le dé un toque original. Eso sí, una vez empapelado el mueble, deberemos darle una buena capa de barniz para protegerlo.





viernes, 6 de julio de 2012

El estilo hippie

La filosofía hippie nació como una forma de vida en los años 60. En la misma los colores llamativos de la psicodelia tomaron gran importancia, así como los símbolos culturales orientales. En poco tiempo, el estilo hippie pasó de la vestimenta a la decoración del hogar. Al igual que ocurriera con los ropajes, en la decoración también están muy presentes las flores, los círculos o los colores estridentes.



Con los años, el movimiento hippie que nació como una filosofía transgresora y contracultural, conocido también como el 'flower power', fue siendo asimilado por la sociedad hasta el punto de que hoy en día la decoración hippie tiene más que ver con la estética que con la filosofía de vida originaria.


En la decoración hippie nos encontramos con la mezcla de tonos alegres y algo de nostalgia por los ambientes pasados, alegres y coloridos.


A diferencia de lo que ocurre en otros estilos, no tienen tanta importancia los muebles como los pequeños detalles (lámparas pequeñas, pufs, colgantes estilo oriental, mantas asiáticas...). Los muebles suelen ser sencillos, reciclados y customizados usando colores llamativos que simbolizan la cultura hippie. Si estos muebles, además, tienen un toque vintage, el efecto es aún mayor.


Al ser la personalización de los muebles una de sus características principales, la clave reside en saber reciclar lo que se tiene, decorando los muebles a nuestro gusto y estilo, dándole siempre un toque único y alegre.


lunes, 2 de julio de 2012

El estilo industrial

Los nuevos espacios que se adaptan para utilizarlos como vivienda (locales comerciales, trasteros, empresas, naves industriales...) han creado también un nuevo estilo decorativo que está muy de moda, el estilo industrial. Es una forma de decorar muy urbana que, además, se adapta también a pisos de pequeño tamaño, lofts o incluso casan antiguas con techos altos.

En este estilo se busca mantener los elementos estructurales originales (columnas metálicas o de madera, tabiques, paredes) e integrarlos a la decoración, ofreciendo así al hogar un toque original y creativo.

Una de las características principales del estilo industrial son su habitaciones diáfanas en las que predominan los colores fríos y que apenas tienen elementos decorativos. Son estancias sobrias y limpias que dan sensación de amplitud.

A la hora de decorar se utilizan elementos muy ligados a la industria así como materiales también procedentes de factorías como el cemento, el metal, el aluminio o el vidrio. La madera, muy común en otros estilos, apenas se emplea y, en caso de utilizarla, se hace siempre lacada y pintada de blanco o negro.

Si tu nuevo hogar tiene un techo alto, el estilo industrial te viene como anillo al dedo, ya que puedes aprovechar los metros de más para construir un altillo en el que colocar una oficina o una habitación.


Aunque dispongas de grandes ventanales, caso de los lofts o naves industriales, evita colocar cortinas muy sobrecargadas que se coman el espacio.


Y si eres un fan de las formas geométricas o un amante del orden u la limpieza, no lo pienses más y decántate por el estilo industrial, ya que las líneas rectas y la escasez de elementos decorativos son sus aspectos primordiales a la hora de decorar.



miércoles, 20 de junio de 2012

El estilo kitsch o pop art




El estilo Kitsch surgió de la mano de una clase media que quería hacer ostentación de sus posesiones y buscaba llamar la atención con las formas y colores. Este estilo decorativo estuvo muy relacionado con el pop-art, un movimiento artístico que vivió su época dorada en la década de los sesenta del siglo pasado.


El pop-art empleaba imágenes de la cultura popular tomadas de los medios de comunicación, los cómics... Con las que intentaban relevarse ante la cultura elitista, filosofía que fue nexo de unión con los partidarios del estilo Kitsch. De ahí que en este estilo decorativo siempre se usen  las imágenes inspiradas en el pop-art como la Marilyn de Andy Warhol.


La intención era llamar la atención y para ello se usaban los colores fuertes, eléctricos y estridentes como el verde manzana, el rosa chicle, los fucsias, lilas, violetas, azules o rojos... Tonos que se empleaban para crear sofás o muebles chillones.



En las texturas ocurría algo muy parecido y, por ello, se emplea la mezcla de papeles, los cristales de colores o los diferentes tipos de pieles, aunque preponderan los elementos sintéticos como el plástico o la baquelita, elementos muy de moda en los años sesenta.



La baquelita merece una mención especial, ya que es uno de los materiales más característicos del estilo Kitsch, ya que se empleó en multitud de objetos como los teléfonos o las lámparas de la época.


Debemos subrayar que, si bien no existe una regla escrita a la hora de decorar con este estilo, sí que usan en abundancia las formas curvas y una gran variedad de materiales que deben ir mezclados sin sentido por toda la estancia. 



A la hora de tapizar los muebles, además de colores muy llamativos, se utilizan estampados muy diferentes entre sí que crean un fuerte contraste. Los estampados pueden ser de imitación a piel de animal, estilos retro o florales. 


En cuanto a los objetos decorativos, están muy presentes las lámparas de lava, los edredones y cojines con pelos o los teléfonos de baquelita. También se emplean figuras religiosas, amuletos como el gato de la suerte chino, esculturas o flores artificiales.



En cuanto a los muebles, suelen ser muy estrafalarios, con ornamentos de procedencias muy distintas e incluso con influencias culturales diversas.





Cuadro realizado con latas de Kas 
En resumen, en el estilo kitsch lo importante no es la calidad, elegancia o sofisticación de las piezas decorativas, sino que éstas resulten vistosas en el conjunto de la estancia. El problema que acarrea este estilo decorativo es definir el límite que las piezas que empleamos no deben traspasar para no caer en el caos o desorden absoluto.


domingo, 10 de junio de 2012

El estilo bohemio en la decoracón

La decoración bohemia está muy relacionada con la gente joven, aventurera y soñadora que convierte su hogar en un lugar lleno de libertad creadora. De ahí que la mezcla de estilos y los fuertes contrastes sean su principal característica.

En este estilo los objetos decorativos adquieren mucha importancia. Podemos encontrarnos tanto objetos nuevos como de segunda mano en los que la propia historia que contienen es lo principal, todos ellos combinados entre sí, ya que lo primordial es la mezcla en todos los ámbitos, las texturas, los materiales, los acabados....

Estos accesorios decorativos deben transmitir pasión por los viajes, recordemos que los bohemios son personas con mucho mundo, para ello no hay nada mejor que comprar objetos exóticos como farolillos de papel, mesas bajas o alfombras orientales, entre otros. Este tipo de objetos, al ser en muchas ocasiones usados, puedes encontrarlos en tiendas de segunda mano.

Las telas que se emplean suelen ser pesadas (terciopelo, panas gordas...) aunque la influencia más notoria es el patchwork que entremezcla diferentes colores y estampados en una sola pieza.

Al igual que ocurre con las texturas, en los colores también se usa la mezcolanza, encontrándonos los tonos más variopintos, sobre todo los colores fuertes como los fucsias, malvas, rojos, el azul turquesa, verdes, rosas... Todos ellos mezclados para otorgar contrastes a las estancias.

El mezclar no quiere decir decorar de forma caótica, ya que el estilo bohemio busca la armonía entre sus diferentes componentes. Un buen truco para lograrlo es usar los cojines y los tejidos para dar equilibrio a los muebles.

Como en todos los estilos decorativos, no podemos olvidarnos de la luz que es la que da ambiente a las estancias. En este caso no busques lámparas ultramodernas, decántate por modelos mucho más sencillos como los apliques, los plafones o las lámparas de pie. Eso sí, intenta que la iluminación no sea demasiado intensa o calurosa, sino más bien tenue. Los farolillos, por ejemplo, están muy asociados con el espíritu bohemio y, además, podemos encontrar multitud de ellos en el mercado.